Truco: Preparar una cesta de Navidad fácil
Componer una cesta de Navidad
¿Quién
no ha soñado con recibir una cesta de Navidad? Pues este año ese sueño lo vamos a hacer realidad. Para ello no necesitamos pertenecer a una gran empresa o ser un
alto ejecutivo. Nos basta con querer para tener nuestra propia cesta de Navidad, bien para regalar,
bien para dejarla en casa y abrirla entre exclamaciones el día de Nochebuena.
Lo
primero es seleccionar el continente: una caja de mimbre, de cartón, de
plástico, de madera o una bandeja. Nos hemos decidido por cajas de cartón. Son muy prácticas, baratas y decorativas así que, después de vaciarlas, resultará fácil buscarles utilidad y un lugar en la vivienda.
A
continuación, tenemos que elegir los adornos navideños que pondremos en la
cesta. Cuando ya los tengamos, únicamente nos queda llenarla con los productos
que queramos. La imaginación pone el resto.
El
equipo va a preparar dos cestas diferentes. Una para regalar con productos
adquiridos en establecimientos de alimentación y otra para uso interno con
dulces navideños hechos artesanalmente en casa.
Comprobareis
lo sencillo que es cumplir un sueño y hacer felices a amigos y familiares.
Agrupamos
en la mesa donde vamos a trabajar los materiales necesarios para llevar a cabo
nuestra tarea: la caja, las cintas de espumillón dorado, el espumillón de rellenar cestas, las pegatinas, los adornos, las estrellas adhesivas, el
papel de celofán y el lazo que pondremos
en una de las cestas. Todos estos materiales los hemos adquirido en una tienda de una cadena de bajo coste.
Lo primero es cubrir la mesa donde vamos a trabajar con papel de celofán para colocar encima la cesta. Bien puede ser un rollo de varios metros o varios pequeños unidos.
Ponemos
la tapa de la caja a modo de respaldo y rellenamos el fondo con el espumillón blanco bien repartido.
Colocamos
las bebidas y los alimentos que hemos elegido procurando que se vean todos.
Colgamos los adornos navideños, que servirán para decorar el árbol o cualquier
mueble, en la tapa y los sujetamos con pegatinas navideñas.
Cubrimos
la caja con papel transparente. Para ello tenemos que pegar por los extremos el celofán que pusimos debajo de la caja. Éste nos servirá para adornar y para unir la
caja con su tapa.
El
resultado de las dos cajas es, como no podía ser de otra manera, vistoso.
Hemos
tardado en componer cada cesta diez minutos. ¡Más fácil imposible!







