Libros y lecturas: Paulina
Paulina Recuerdo, como si fuera ayer, la primera vez que leí Paulina , o, mejor dicho, que me lo leyeron. Tenía yo diez años y la profesora del colegio adquirió la buena costumbre de leernos una libro, dos tardes a la semana. Contra todo pronóstico, ninguna de las niñas de la clase (en aquella época, niños y niñas ibamos a clases o a colegios distintos) se aburrió o se durmió. Llegamos a considerar a Paulina como una más de nosotras; lloramos y reímos con ella. Curiosamente, el relato de Paulina me recordó, desde la primera hasta la última página, la historia de Heidi , mi otra heroína infantil, que conocí a los ocho años, cuando tuve la suerte de recibir este libro como regalo de mi tía Luisa. Lo leí con avidez y me gustó tanto que me pasé una semana entera pidiéndole a mi abuela que me comprara la continuación, Otra vez Heidi . Mi abuela Tina disfrutó, tanto como yo, con las lecturas de Paulina y de Heidi. Parte de mi afición a la lectura se la debo a ella. ...