Mi refugio Nuestra casa, grande o pequeña, vieja o nueva, destartalada o cuidada, es el lugar donde somos nosotros mismos y donde permitimos descansar al cuerpo y al espíritu. A pesar de ello, todos necesitamos tener en ella un rincón para retirarnos cuando demandamos soledad o, simplemente, tranquilidad para dedicarnos a nuestras aficiones. Mi refugio, mi lugar especial, está precisamente en una de las piezas más íntimas y personales de cualquier hogar que es el dormitorio. Tengo la inmensa fortuna de disponer en él de muchos metros cuadrados, a pesar de que en algunas zonas el techo sea bajo y agaterado. El dormitorio tiene forma de ele, de tal manera que el brazo más largo, el agaterado, es mi refugio, un espacio polivalente donde se localizan una sala para la tertulia, escuchar música o ver la televisión; una zona de trabajo; un rincón de lectura; un frente dedicado al almacenaje; y un agradable rincón con una cómoda butaca que invita a descansar. En ...